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miércoles, 11 de agosto de 2021

Recapítulo Conversación entre un Shofar y un didgeridoo (toman un café)

 Marco Fonz



Nubes en los labios

aire en el esqueleto de un erizo marino

la arena restregando su desierto en la boca: algo ya estaba aquí en la eternidad

       sueñas con el interior

los árboles nacidos de sí mismos sutil movimiento del bosque para asesinar al rey

el cuello del universo está roto los problemas apenas han inventado la rueda

                    un estado mental repta por sus señales

    un ciclo con corona de cal pasa en saltos acuáticos

realidad ¡oh reflejo de realidades!:  la imaginación afila sus instrumentos deformes

            una muñeca de paja enciende el tabaco

el llanto viene de allá, detrás de las montañas, el llanto es un espejo descompuesto:

            (no refleja, pero no se lo digas,

    se espantaría)

el hombre debería alguna vez salir a pasear fuera de su cráneo: ...la razón tiene lepra...

la mano del hombre es su peor enemigo: la mano ama al tambor...

   la mano en sus nupcias con las líneas...

             

así sea.

ríos en la garganta. Hablas hacia lo de arriba y externo // hablas hacia lo de abajo e interno.

lava en la garganta. Hablas hacia lo de abajo y externo // hablas hacia lo de arriba e interno.


el sonido viene en copos, en volutas, en la cuna de judas:

la vibrante espiral / la espiral escalera,

respira por entre los cuerpos de lo moderno:

ligera ceniza / tornasol polvo:

todo lo primitivo es el espíritu santo jugando con un gato montés:

        esqueleto del ojo

        hueso de la lengua

   risa de 206 calcios de vida en el tiempo invertebrado.


dan un trago al café y todo es un mirarse a los ojos,

contemplar, desnudos, como hace millones de años

    al siguiente durmiente recostado sobre la yerba

    sin que despierte... sin que despierte...





domingo, 1 de noviembre de 2020

Ánima versión 2

 Marco Fonz



El poeta fue la lluvia)

mención honorífica y jurada

por un sin casa /

todo era respiración contenida::

todo era un temblor del párpado de Bresson ‰


Tener cuidado, dijo el inspector DD

des clochards ven todo con símbolos Ω

el poeta era una ciudad sin techos ░▓▓▒

una renuncia en nacimiento ∏


Algo dejaba en los pies del salto Ữ

el cuerpo bien doblado dentro de una moleskine ۓ Җ

y un araño del Gato de Cheshire [ˈtʃɛʃə]


Tener cuidado: los sin casa son un delirio №☻

dijo por último entre un saucisson y pelos en bostezo ۝

el poeta vestía una oración bruma ۩۞

el poeta era un devenir en el ir ↔


Al homeless lo arrestaron ≠

por robarle una imagen √

al ahogado ≈


(El poeta es el éxtasis:

pequeña esfera de la gota:

equilibrio en la nariz del vagabundo.)

♪♫♪♫♪♫ / silba el aire suicida / ...





domingo, 11 de octubre de 2020

Incitación a buscar lo que falta

 Andrés Cisneros de la Cruz


Novela dibujada es la última obra que hizo Marco Fonz en Quito, Ecuador, al comenzar su última expedición hacia el sur de América. Más que pensarlo como poesía “experimental”, el experimento que realiza en esta incursión es más bien el de colocar la vida ante el espejo natural de la muerte, el umbral de la evolución: “desnudo: observando meticulosamente / por átomos movimiento continuo (…) con los pelos recién rasurado a lo Darwin, / para tener dos puertas como costillas (…) el brinco de una pulga al estanque de la evolución”, escribe al principio del libro. 

La honestidad desbordada del poeta nacido (luego de cada experimento), traza un tao caoticus, camino que se desliza entre la magia (brujo negro era) y el sadismo religioso que inflige un panóptico (en el cuál todos se funden en un ojo lleno de dientes, ya dicho es el principio) y que captura con una imagen satelital, esa novela fotográfica llamada Tierra. 

        El texto arranca desde “el árbol más viejo (…) aquel infame comienzo”, con su prospección de los andróginos perfectos y la mutación constante del sueño; ésta da pauta al siguiente capítulo, como salto cuántico. Posibilidades que se manifiestan en el poeta de doble dentadura, quien retrata las colisiones, al rey manco, a los pobladores de la tradición y el rito. A ellos, el poeta los coloca en una posición susceptible, para que puedan ser usados según convenga a la trasmutación en curso, ante el “jin-jan ignorante de los designios”; el desacierto. 
Leer este texto de Marco Fonz es replantear la lectura total de su obra. Su proyecto (sea acaso de los más ambiciosos de México) se planteó desde el comienzo como un ser-no-complaciente con el poeta, los poetas, ni con los lectores críticos o en los márgenes de lo “aceptado”. Un reto mayúsculo es generar una poética que no obedezca a un centro, incluso si éste es el “corazón poiético” de la propia creación. Desplazar la coordenada “original-siempre-desviada” desde donde se lanza el verso es también someterse a un constante desequilibrio, un endeble balance que se genera en la medida del continuo transcurrir; cuando éste se detiene de golpe, la inercia lo empujará a un cambio radical/rotundo: el latigazo. Laceración elemental del aire. Apertura florida del descubrimiento. 
A leer la Novela dibujada de Marco, no pude evitar recordar los novelemas de Enrique González Rojo Arthur. Ese tránsito. Filoso. Ese ir definiendo siempre lo que se desdice en el movimiento. Lo que era una envoltura para luego ser escoria. Suma de la basura de los residuos del mundo. Y el mundo es “un panteón de posibilidades” (las citas son por supuesto de Fonz). Aparecen así los vestigios ya declarados de una poética que ha dejado atrás el umbral del siglo XXI, junto con el infrarrealismo como diálogo tránsfuga de los alter egos; Fonz interviene el corpus versal con sus auctores /término de Ibargoyen/ con sus disidentes, con sus pozos de poesía nocturna, matinal desencanto la lluvia: “sus hilos más gruesos como el principio de la cola”. 
Por eso podemos ver también al poeta como un verdadero kamikaze. No sólo retórico, sino también en la praxis, en su cabalidad de volarle las entrañas a la poesía: al centro de la poesía; al imaginario ilusionista de la poesía latinoamericana; Al espacio confortable de "lo latinoamericano" (con lo que el poeta latinoamericano podría conformarse). En la poesía no hay confort. Y la bomba de un acto de muerte es también el sacrificio para marcar en el mapa de la novela del mundo, el sitio en donde debe reconstruirse la vida. (Desplazar siempre el centro, desplazarlo). No es casualidad que Marco Fonz se haya suicidado en Chile con la antología infrarrealista en el útero de la imprenta. “Un silencio como de catástrofe aguanta la respiración / y todo el mar se vierte tras el rey de una sola cuerda. / (Siempre hay quien no aplaude)”. 
Queda así claro que la utilización de Fonz de los tropos desarrollados por las múltiples vanguardias del siglo XX no son el fin, sino el medio para una crítica desmenuzada. Conviene leer con detenimiento el apasionado flujo de los versos de la obra fonziana. Habrá que hacer un recuento de su último viaje; habrá que poner en una vitrina rota sus libros para que se desborden y la gente los robe y corra con ellos entre las manos. Habrá que leer. Y luego experimentar en nosotros la vida. Porque ya lo dijo el poeta: “la última cortina por recorrer es nuestra propia carne”.



lunes, 24 de agosto de 2020

Capítulo de cómo se fabrica un introverdugo*

 Marco Fonz


—Toda vida te resultará imaginaria.

Dijo María Magenta

con sus manos todavía en el murmullo

y la calle recién apareciendo.

—Mira profundamente esa piedra

como si la tocara tu nube interna / nada pasa, ¿lo ves?

Así mismo es la realidad

nada pasa en esta vida

toda belleza es agua y agua es

todo absolutamente todo 

está hecho de vapor,

de sudor, de sangre, de jugos 

gástricos,

toda materia es agua... ¿lo ves?


La sombra creció conforme retirabas tus manos:

y soltando toda verdad / las paredes de la ciudad comenzaron a dar vueltas.

Todo hablaba: ventanas, balcones, puertas,

cada piedra hablaba para sus afueras.

Creando una espiral de ropa, luz, dolor, risas / todo en el embudo del ser recién creado

sobreviviente de la negra conciencia

                luminoso en su feroz cometido.

Cuando todo desapareció y al final quedaba ahí

como si nada hubiera pasado:

el bautizo de la lengua de un gato en la frente:

daba nueva personalidad y nuevo sentido

al líquido por venir.



*Del poemario inédito Novela dibujada. 
  Selección de Iliana Vargas





sábado, 15 de agosto de 2020

La/ Poesía Los/ Poetas en México como YO/ los veo: El/ Poema

Marco Fonz


Es la primera vez en la historia de la poesía en México que existe un número indeterminado de personas escribiendo poemas y leyendo poesía. La salud de la poesía en nuestro país no podría estar mejor. Por todas partes del territorio nacional surgen poetas como burbujas de jabón. El peligro será que revienten como esas burbujas. Para muchos este número excesivo de poetas no es tan bueno. Hay cantidad pero no calidad, dicen. Y esto no se podrá comprobar hasta muchos años después, lamentablemente. Hay escuelas de escritores, talleres de poesía, universidades con programas especiales para ser escritor, editoriales independientes que publican a todo señor, señora, joven maldito y otros que traigan bajo su brazo un puñado de poemas y dinero para la publicación. Toda una gama de propuestas para ser El Mejor Poeta de México. Muchos poetas por todas partes, malos poemas en su mayoría y casi nada de la poesía excelsa y superior a cualquier mortal.

    Pero esto no debe preocupar a quien tan entusiasta apoya a todo cuanto sale de la nada y dice “yo también soy poeta”. Por el contrario hay que apoyar a todo cuanto brinque y diga “este poema es mío”. Porque de todas formas la musa de la poesía lo estará empujando a la inmortalidad y nos perderemos de no haberle apoyado.

    Pero aún con tan buena salud a nuestra poesía nacional le acechan varios peligros. Uno de ellos es el aferrado provincianismo, el mal provincianismo, el que tiene miedo al cambio, el que no le gusta la experimentación, el que prefiere los poemas narrativos y bien escritos. El provinciano con miedo a la libertad del propio poema. López Velarde está bien, pero con él no se acabó la poesía en México. Todo está por escribirse todavía. El otro peligro es cuando llegan poetas extranjeros a querer decir quién es el gran poeta en México. Como si no tuviéramos ya suficiente con los poetas oficiales y apoyados siempre por las instituciones de cultura y uno que otro fondo. Y aunque creo que todos somos extranjeros no me gusta mucho esa actividad de dividir o separar sólo por afinidades sexuales o económicas. Ése es el otro peligro para la poesía en México: todavía hay escritores de poemas que pretenden vivir en los tiempos de Reyes o Paz. Con sus grupos que se quieren tanto y otros que no se quieren pero se soportan por el presupuesto de los consejos o instituciones de cultura. Estos grupos de “poder literario”, que sólo trabajan con sus amigos, como los viejos políticos, han asfixiado programas que con gran trabajo iban creciendo y que lamentablemente terminaron de matar y ahora son programas zombis como el de Tierra Adentro. El otro peligro es hacer de la poesía una red social como si esto fuera "haz tu poema y te diremos amigo o pertenecerás a nuestro grupo", algo así. Otro caso son los poetas jóvenes malditos en México. Espejismos dentro de espejismos. Peligro los poetas políticos o funcionarios públicos. Los revolucionarios o panfletarios, los poetas únicamente universitarios, los que no salen de sus encuentros de poetas, los que viajan y publican “independientes” apoyados por Conaculta u otras instituciones. Los poetas que se creen eso de poesía femenina, poesía gay, poesía indígena, poesía de amor y otras cosas como extrañar a un amante en la cama. Los poetas que han hecho de la competencia animal una verdadera carrera poética; poetas que compiten por la beca, el premio, la publicación, los trabajos de corrector y los sueldos por ensayos o columnas o críticas o reseñas, claro casi siempre sobre sus propios amigos que necesitan de esos escritos para continuar compitiendo por todas las miserias que ofrece un Estado ya no paternalista, sino que más bien parece un hombre golpeador (como bien dice Tanya). Sobre los temas, las formas y la estética que los poetas mexicanos prefieren para escribir sus poemas, siguen vigentes las influencias europeas y sudamericanas. Esto no es malo, por el contrario hay que llenarnos de esas influencias. El peligro es que hay que saber separarse a tiempo y con base en ellas proponer algo que no tenga nombre ni edad ni forma todavía pero que se crea completamente y con pasión en ello. Y el otro peligro es que siempre se quiera la autorización o la comprobación de Europa o Sudamérica para pensarse o sentirse un poeta. Peligros, peligros y más peligros tiene que pasar un poeta que quiere decir algo verdadero y que con todo lo anterior se ve forzado a huir de tanta producción poética.

Afortunadamente dentro de tanto marasmo existen seres que continúan el oficio de escribir poemas de una forma natural, sin prisa, ni miedo, ni compromiso alguno. Los que viven y respiran poemas sin falsas posturas, ni complacencias y con toda la claridad de que la poesía tiene sus propias reglas y su propio tiempo. Que la poesía es autónoma y no vive bajo ninguna ley humana.

Esto significa que los poetas o los poemas o la poesía que ahora se está escribiendo en México son como un humus que anuncia de manera precisa a los futuros POETAS que llenarán al mundo con sus poemas y que continuarán la labor de aquellos que hicieron de las palabras la manera de entrelazar al espíritu humano con el espíritu de la naturaleza.

Así que YO veo a la poesía de mi país burbujeante y llena de delirios, funestos pero necesarios para la creación del poema. 

Tlalpan, 2009




"Traición"

Javier González Galindo 2013.


Publicado en Gaceta Cariátide Brevedades Literarias Año 6 Num 9 Invierno 2015.





martes, 11 de agosto de 2020

Poetada vida

      Marcos Daniel Aguilar


No se puede separar la poesía de la vida de Marco Fonz (Ciudad de México, 1965 - Viña del Mar, 2014). Su existencia pretendió ser un poema. En su escritura no hay timidez, miedo o retracción; al contrario, es el desborde de todas sus capacidades intelectuales y emotivas. No creía en los absolutos humanistas ni en las reglas literarias. Siempre pensó que la poesía era un acto inacabado, y que la experimentación no concluyó con las vanguardias del siglo XX, sino que continuaba en el XXI. Fonz fue a la vez descreído de las falsas esperanzas que la ideología político-cultural ha tratado de imponer en México y América Latina, y disidente de ese falso progreso que ha renunciado a producir obras propositivas, pujantes y pensantes para las letras en español. Su poesía y vida no fueron luz que alumbra los caminos hacia la verdad, montaña mágica que revela incógnitas, más bien fueron y son pozo oscuro que protege el misterio y la zozobra. Ese vitalismo pretendió romper los centros del poder cultural que procura la estabilidad en seres nada estables como los humanos. La fragmentación colocó su poesía-vida en la tangente, en los centros-no-centros. Sólo creía en una utopía: la del cambio". Su suicidio no significó muerte, sino colocación del hecho poético a otro plano existencial. Este es un homenaje al poeta desobediente que fue Marco Fonz.

 

El nuevo número impreso de Gaceta Cariátide Brevedades Literarias

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Gaceta Cariátide Brevedades Literarias Num 16