lunes, 26 de octubre de 2020

Sobre los 10 años de Cariátide

Marcos Daniel Aguilar 


Hace justo 10 años un grupo de amigos escritores, periodistas y artistas visuales fundamos un proyecto editorial con el objetivo de crear un medio de difusión de arte y poesía, poesía que no sólo está contenida en la palabra escrita sino también en la expresión gráfica. Teníamos grandes ilusiones de incursionar en el mundo del arte, pero teníamos poco dinero, ¿qué podíamos editar con tres mil pesos?, ¿qué formato idear para que nuestros trabajos pudieran difundirse entre lectores e interesados en el trabajo plástico? 

Fue cuando Alejandro Flores Muciño y yo pensamos en hacer una gaceta que incluyera textos breves: ensayos, cuentos y poemas en miniatura, y que a la vez sirviera al reverso como un póster en donde se pudiera exhibir el cuadro de un pintor joven. Y así nació la idea de este acordeón-póster que llevaría por título Cariátide. La gaceta se llama así porque entre los ensayos de Alfonso Reyes encontré el término, pues una cariátide es una columna arquitectónica con forma de mujer que es capaz de sostener un techo o el universo. Pensé que este término de origen grecolatino representaba justamente lo que queríamos, sostenernos, sostener a nuestra sociedad y a nuestro mundo con base en el arte y las ideas. 

Así surgió gaceta Cariátide de las ideas en el año 2010, cuyo logo fue pensado y creado por Pedro Sacristán quien en ese momento investigaba el arte y los mitos mexicanos precolombinos, por ello, esta Cariátide es una fusión de la idea grecolatina con la diosa mexica Tlaltecuhtli, quien curiosamente sostiene al universo con sus manos y pies. Justo la fusión de dos de las tradiciones que fundamentan a México: la tradición hispánica-latina, y la precolombina. El recorrer de este proyecto literario ha sido difícil, pero a la vez gozoso, es un proyecto en papel que vio cómo internet, los smarthphones y las redes sociales inundaban cada vez más nuestras vidas, y cómo lo análogo y tangible se tuvo que complementar con lo digital. 

En los primeros años y con los primeros números organizamos un ciclo completo con casi 15 conferencias en el Centro Cultural Tlatelolco, en donde participaron escritoras y escritores para tratar el tema del humanismo en el siglo XXI. Con Miguel Ángel Aguilar Ojeda como editor, la gaceta vivió una segunda época en la que pudo ganar la beca Edmundo Valadés y este proyecto pudo llegar a miles de lectores, apasionados de la literatura y el arte visual. 

La decena de colaboradores y sus trabajos que hemos tenido a lo largo de esta década han podido robar la atención de un sinfín de mexicanos y latinoamericanos que aún ven en el arte la expresión que puede salvarnos de las crisis políticas, económicas y humanitarias que hemos vivido a lo largo de estos años. 

Esperemos que gaceta Cariátide siga su camino en ferias, festivales, galerías y exposiciones, siga su tránsito en el mundo virtual y en las redes sociales, y siga motivando a las personas a imaginar y a reflexionar a través del humanismo, que es y sigue siendo el camino por el que deseamos transitar por diez años más. Que viva la Cariátide y que viva el arte. 



Visita la Exposición Diez Años de Arte y Literatura




domingo, 11 de octubre de 2020

Incitación a buscar lo que falta

 Andrés Cisneros de la Cruz


Novela dibujada es la última obra que hizo Marco Fonz en Quito, Ecuador, al comenzar su última expedición hacia el sur de América. Más que pensarlo como poesía “experimental”, el experimento que realiza en esta incursión es más bien el de colocar la vida ante el espejo natural de la muerte, el umbral de la evolución: “desnudo: observando meticulosamente / por átomos movimiento continuo (…) con los pelos recién rasurado a lo Darwin, / para tener dos puertas como costillas (…) el brinco de una pulga al estanque de la evolución”, escribe al principio del libro. 

La honestidad desbordada del poeta nacido (luego de cada experimento), traza un tao caoticus, camino que se desliza entre la magia (brujo negro era) y el sadismo religioso que inflige un panóptico (en el cuál todos se funden en un ojo lleno de dientes, ya dicho es el principio) y que captura con una imagen satelital, esa novela fotográfica llamada Tierra. 

        El texto arranca desde “el árbol más viejo (…) aquel infame comienzo”, con su prospección de los andróginos perfectos y la mutación constante del sueño; ésta da pauta al siguiente capítulo, como salto cuántico. Posibilidades que se manifiestan en el poeta de doble dentadura, quien retrata las colisiones, al rey manco, a los pobladores de la tradición y el rito. A ellos, el poeta los coloca en una posición susceptible, para que puedan ser usados según convenga a la trasmutación en curso, ante el “jin-jan ignorante de los designios”; el desacierto. 
Leer este texto de Marco Fonz es replantear la lectura total de su obra. Su proyecto (sea acaso de los más ambiciosos de México) se planteó desde el comienzo como un ser-no-complaciente con el poeta, los poetas, ni con los lectores críticos o en los márgenes de lo “aceptado”. Un reto mayúsculo es generar una poética que no obedezca a un centro, incluso si éste es el “corazón poiético” de la propia creación. Desplazar la coordenada “original-siempre-desviada” desde donde se lanza el verso es también someterse a un constante desequilibrio, un endeble balance que se genera en la medida del continuo transcurrir; cuando éste se detiene de golpe, la inercia lo empujará a un cambio radical/rotundo: el latigazo. Laceración elemental del aire. Apertura florida del descubrimiento. 
A leer la Novela dibujada de Marco, no pude evitar recordar los novelemas de Enrique González Rojo Arthur. Ese tránsito. Filoso. Ese ir definiendo siempre lo que se desdice en el movimiento. Lo que era una envoltura para luego ser escoria. Suma de la basura de los residuos del mundo. Y el mundo es “un panteón de posibilidades” (las citas son por supuesto de Fonz). Aparecen así los vestigios ya declarados de una poética que ha dejado atrás el umbral del siglo XXI, junto con el infrarrealismo como diálogo tránsfuga de los alter egos; Fonz interviene el corpus versal con sus auctores /término de Ibargoyen/ con sus disidentes, con sus pozos de poesía nocturna, matinal desencanto la lluvia: “sus hilos más gruesos como el principio de la cola”. 
Por eso podemos ver también al poeta como un verdadero kamikaze. No sólo retórico, sino también en la praxis, en su cabalidad de volarle las entrañas a la poesía: al centro de la poesía; al imaginario ilusionista de la poesía latinoamericana; Al espacio confortable de "lo latinoamericano" (con lo que el poeta latinoamericano podría conformarse). En la poesía no hay confort. Y la bomba de un acto de muerte es también el sacrificio para marcar en el mapa de la novela del mundo, el sitio en donde debe reconstruirse la vida. (Desplazar siempre el centro, desplazarlo). No es casualidad que Marco Fonz se haya suicidado en Chile con la antología infrarrealista en el útero de la imprenta. “Un silencio como de catástrofe aguanta la respiración / y todo el mar se vierte tras el rey de una sola cuerda. / (Siempre hay quien no aplaude)”. 
Queda así claro que la utilización de Fonz de los tropos desarrollados por las múltiples vanguardias del siglo XX no son el fin, sino el medio para una crítica desmenuzada. Conviene leer con detenimiento el apasionado flujo de los versos de la obra fonziana. Habrá que hacer un recuento de su último viaje; habrá que poner en una vitrina rota sus libros para que se desborden y la gente los robe y corra con ellos entre las manos. Habrá que leer. Y luego experimentar en nosotros la vida. Porque ya lo dijo el poeta: “la última cortina por recorrer es nuestra propia carne”.



viernes, 9 de octubre de 2020

Exposición 10 años de Arte y Literatura

 


Gaceta Cariátide celebra su Décimo Aniversario 

con la Exposición 10 Años de Arte y Literatura 

en Galería Goya



Obra de 13 artistas que ilustra los interiores de Cariátide:


Edna Romero

David Silva

Huemanzin Rodríguez

Ricardo Lancaster - Jones

Everardo García González

Osiris Puerto

Javier González Galindo

Vladimir Islas

Remi Cárdenas 

Pablo Zeta

Alberto Vélez

Andrea Feldman

Edwin Daniel

Pedro Sacristán



Próxima inauguración: 15 de octubre 18.30 PM.






Visita:

facebook.com/gaceta.cariatide





lunes, 24 de agosto de 2020

Capítulo de cómo se fabrica un introverdugo*

 Marco Fonz


—Toda vida te resultará imaginaria.

Dijo María Magenta

con sus manos todavía en el murmullo

y la calle recién apareciendo.

—Mira profundamente esa piedra

como si la tocara tu nube interna / nada pasa, ¿lo ves?

Así mismo es la realidad

nada pasa en esta vida

toda belleza es agua y agua es

todo absolutamente todo 

está hecho de vapor,

de sudor, de sangre, de jugos 

gástricos,

toda materia es agua... ¿lo ves?


La sombra creció conforme retirabas tus manos:

y soltando toda verdad / las paredes de la ciudad comenzaron a dar vueltas.

Todo hablaba: ventanas, balcones, puertas,

cada piedra hablaba para sus afueras.

Creando una espiral de ropa, luz, dolor, risas / todo en el embudo del ser recién creado

sobreviviente de la negra conciencia

                luminoso en su feroz cometido.

Cuando todo desapareció y al final quedaba ahí

como si nada hubiera pasado:

el bautizo de la lengua de un gato en la frente:

daba nueva personalidad y nuevo sentido

al líquido por venir.



*Del poemario inédito Novela dibujada. 
  Selección de Iliana Vargas





El nuevo número impreso de Gaceta Cariátide Brevedades Literarias

El nuevo número impreso de Gaceta Cariátide Brevedades Literarias
Gaceta Cariátide Brevedades Literarias Num 16 - La Mujer vista por la Mujer.